José Luis Naval, 1968, serigrafía, 46 x 35 cm, pág. 17. Cartel
del Comité Estatal del PCM. Foto: archivo bulevar




Bimestre septiembre/octubre de 2018


























Artículos traducidos


Los días de hoy

El vendaval de votos que barrió literalmente al país y arrojó del poder a la sucia clase política que ha gobernado México, de hecho los últimos 50 años. Los mexicanos hemos dicho ¡Basta!, con mano alzada y voto en mano, lo hicimos con dignidad, con el poderoso silencio de más de treinta y pico millones de mujeres y hombres ante las urnas dijimos: somos trabajadores y no corruptos, somos trabajadores y no criminales, somos los excluidos y nos han arrebatado nuestro país traidores, volvieron putrefactas todas las instituciones y han instituido al brutal narco, las desapariciones, ejecuciones, los feminicidios y pusieron la impunidad como su mayor institución.
En este largo periodo de toma del poder, del verdadero poder, que pude iniciar el 1 de diciembre, las fuerzas  que lo han usufructuado por tantas décadas y que son las responsables de llevar al país a la gran tragedia sin parangón desde que México es independiente, actúan como si este ventarrón suriano no las hubiera puesto totalmente en la lona, se  apoyan en todo el aparato mediático, organizativo y político construido en todos estos años para servir exclusivamente a sus intereses muy particulares.
Una gama extensa de opinadores usualmente al servicio de financieros extranjeros y sus transnacionales repiten  que su visión política –la de sus patrones, claro eso no lo dicen--; la rentabilidad, crecimiento económico y oportunidades que le impusieron al país en estas cinco últimas décadas de neoliberalismo; el estancamiento del 2 por ciento de crecimiento del PIB, que ellos llaman crecimiento económico, sus dogmas pues.
Insisten en dictarle al nuevo gobierno de México qué decisiones tomar, como lo hicieron desde Miguel de la Madrid Hurtado hasta Peña Nieto, pensando que su capitalismo financiero globalizado es el único hegemónico y eterno; que presidentes, gerentes, directores, etc., deben acatar, difundir e imponer sus órdenes. No toman en cuenta que el mundo ha cambiado y que hay gobiernos responsables ante sus pueblos, como el nuevo elegido el 1 de julio, que no se les olvide, con más de treinta millones de votos, es muy importante, ¡con votos pacíficamente¡
 Comprendemos que estén aturdidos y que su clase política corrupta y criminal que son sus operadores, de todos los partidos incluyendo los colados en Morena, estén urdiendo cómo descarrilar el gobierno de la esperanza. Posiblemente el único gobierno con la fuerza de esta decisión social que tiene una enorme legitimidad  desde que somos una nación independiente, que busca superar ese mundo insoportable que nos dejaron.
Su corrupción política profunda que implantaron en México por medio de sus empresas transnacionales saqueadoras de todo, incluyendo la cultura, que ellos llaman extractivas, origina la violencia social de la exclusión aguda que padecemos, la violencia criminal que resultó de esas condiciones de vida, feminicidios, asesinatos y  ejecuciones, desapariciones  en una lista sin fin, sobre todo, el peso brutal del narco, ello llevó a la descomposición de las instituciones del país.
AMLO no ha parado desde el primer día de la victoria, muestra con ello que tiene conciencia del tamaño de la tarea de rescatar al país, que estos infelices tecnócratas desde el siglo pasado, han ido entregando a México al imperialismo estadounidense, regresándonos como país a la época colonial, destaca el esfuerzo de gobiernos panistas de fomentar la nueva conquista con empresas españolas de toda laya.
Los deseos de cambio están sobre la mesa, hay un sexenio, si todo va bien, para volverse hechos, obviamente no pueden ser instantáneos, el líder enraizado en esta tierra se tiene, corresponde a millones de mexicanos empujar organizados desde abajo, esculpir el rostro nuevo de México, apoyándonos en la milenaria cultura y civilización de la que formamos parte, hombro con hombro, mujeres y hombres todos  como descendientes de uno de los pueblos cultos originarios de América.
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Recuerdos de Puebla
Arturo Fernández Aguirre, fotógrafo

Hernando Ruiz Córdoba

bulevar, fiel a su espejo diario, dedica este número a don Arturo Fernández Aguirre, a su labor como fotógrafo, en varios lustros andariegos llegó a capturar más de 40 mil imágenes.
Varón entre siglos, XIX y XX, abogado, docente, funcionario, se interesó en la fotografía. Ejerció el arte de Louis Daguerre con la seriedad de su tiempo. No fue para él un mero pasatiempo: reunió lentes y cámaras de distintas capacidades y construyó su cuarto obscuro.
Franqueado el pasmo que produjo la captura y permanencia de imágenes, personas con la cultura y sensibilidad de don Arturo vieron las múltiples posibilidades que brindaba la cámara fotográfica.
Luces, sombras, la infinita paleta del blanco al negro, que resaltan volúmenes y detalles. La composición del tema, que en marcos concéntricos van configurando la imagen; y los distintos planos donde espectador elucubra y disfruta los días de otros tiempos.
Qué decir de la alquimia del laboratorio, la obscuridad solitaria, donde el artista manipulaba papeles y líquidos milagrientos, lentes y luces; paciente, recortaba, corregía, resaltaba, hasta lograr la fotografía pensada, soñada.
Acucioso, el letrado poblano anotaba al reverso de cada retrato el lente empleado, el tema y la fecha, acciones que permitieron la edición del libro Puebla de mis recuerdos, Territorio de ángeles, como subtítulo, del que bulevar publica unas fotografías.
¡Puebla!, la pasión de Arturo Fernández, se disfruta página tras página de añosos templos, nos obsequia cúpulas, torres, campanarios, portadas, naves, retablos y esculturas, obra de albañiles, canteros, herreros; de un sinfín de manos anónimas.
Puebla, crisol de ideas que revolucionaron la arquitectura novohispana. Francisco de la Maza y de la Cuadra, en su libro La ciudad de México en el siglo XVII, escribe:
La cúpula, es decir, la alta bóveda de media naranja sobre pechinas con remate de linternilla nació al parecer en Puebla, obra del arquitecto Francisco de Aguilar; asimismo, la primera cúpula con tambor se halla también el Puebla, 1645, en la Catedral.
Las contraluces, la naturaleza enmarcando la obra humana, producto de la sensibilidad de Arturo Fernández Aguirre, viven hoy en Puebla de mis recuerdos, libro inconseguible; sólo queda navegar en la red de redes y recalar en la página Los puentes del río San Francisco Puebla.





Luis Rivera Terrazas promotor de la actividad científica

Destacado astrónomo sonorense avecindado muchos años en Puebla, tal vez los más productivos  de su actividad científica y humanista, llegó a la ciudad de Puebla en 1943, para unirse al Observatorio Astronómico Nacional, construido en una colina cercana al hermosísimo templo de Tonantzintla,  estudió la carrera de Ingeniería Civil en el Instituto Politécnico Nacional de 1932 a 1936. Nació en 1912 en Vacun Sonora, él y su familia vivieron desde 1916 en la Ciudad de México, como ingeniero construyo una escuela secundaria federal en Lerdo, Durango por encargo de la SEP, de 1937 a 1943 impartió física y matemáticas en los niveles de secundaria y bachillerato en los estados de Michoacán, Durango y en el Distrito Federal. Quizá fue en esos años que descubrió sus extraordinarios  dotes de maestro.
Colaboró estrechamente como investigador con Luis Enrique Erro, fundador del Observatorio de Tonantzintla y también con  Guillermo Haro, grandes astrónomos mexicanos. A partir de 1945 hasta 1948, realizó sus estudios de posgrado en astrofísica en el Observatorio Yerkes de la Universidad de Chicago, fue Director del Programa de Ráfagas Solares de 1957 a 1973 en colaboración con el Instituto de Fraunhofer de la República Federal Alemana, de 1970 a 1973 Director del Programa de Observación Interferométrica Solar en Longitud de Onda de 3.6 cm. y Subdirector del OANT de 1951 hasta su retiro en 1974.
Luis Rivera Terrazas impartió por muchos años cursos de astronomía, en la Facultad de Ciencias, y en los Institutos de Astronomía y Geofísica de la UNAM, así como en el propio Observatorio, su actividad lo liga a la entonces llamada Universidad de Puebla, que culmina en fundar la primera Escuela de Física fuera de la UNAM en el año de 1950, fungiendo como su director hasta 1954, junto con el ingeniero Joaquín Ancona Albertos.
Es un hito fundar una Escuela de Física dentro de las contradicciones de una sociedad perturbada por el control sostenido por las fuerzas derechistas, sumidas en su tradicional oscurantismo, que mantenían abiertamente a la dictadura regida por el Gral. Rafael Ávila Camacho. Esa hazaña de impartición de una educación científica y democratizar la institución, ambos planteamientos propiciaron la expulsión del Maestro Terrazas de la Universidad en 1955, con el pretexto de haber asistido a un congreso de astrónomos en la República Popular China.
La toma del edificio Carolino en el centro histórico de Puebla, el Iº de Mayo de 1961, abre las puertas de la Universidad de  nuevo al astrónomo Rivera Terrazas. Para 1962 la Escuela de Física cuenta con un excelente grupo de investigación entre quienes se encontraban los doctores: Virgilio Beltrán, Eugenio Ley Koo,  Eliazer Braun y Leopoldo García Colín, quien fue distinguido, estando en la UAP con el Premio Nacional de Ciencias en 1964. Las vicisitudes fueron muchas en el dilatado movimiento estudiantil de Reforma Universitaria contra la dictadura Avilacamachista. En 1966 la Escuela de Ciencias fue cerrada, destruida físicamente —así era el odio anticomunista—, sus estudiantes y profesores expulsados. El Ingeniero regresaría un año más tarde, en 1967, para abrir nuevamente la escuela fungiendo como su director hasta 1975, por ello fue un movimiento libertario de gran dimensión cultural.
El Rector Sergio Flores fundó en 1974 el Instituto de Ciencias de la UAP —ICUAP—, siendo el Ingeniero Terrazas su primer director. El grupo de Bajas Temperaturas se transforma en Departamento de Física dentro de este Instituto. El astrofísico Luis Rivera Terrazas es nombrado rector de la Universidad Autónoma de Puebla para el periodo 1975—1981, gestión de un gran impulso para las ciencias naturales y exactas, como las ciencias sociales y las humanidades. Toda esta presteza llevada a cabo en la docencia, la educación, y la ciencia son definitivas para constituir la nueva Universidad poblana.
El humanismo del Doctor Rivera Terrazas adquiría toda su dimensión cuando ejercía la cátedra de matemáticas, física y astronomía no solo en las aulas también fuera de ellas es de recordar en esos años sesenta sus dotes de gran expositor en el auditorio del sindicato de maestros ante una multitud de jóvenes, maestros y trabajadores en un circulo de estudios llamado Flores Magón, cuando exponía  con sencillez y en forma brillante sobre Filosofía de la Ciencia.
 Por su gran trabajo en la ciencia fue distinguido con el Doctorado Honoris causa por la Universidad Autónoma de Sinaloa en 1982. Doctorado Honoris causa por la Universidad Autónoma de Puebla en 1984. Medalla Académica de la Sociedad Mexicana de Física, por su papel decisivo en la implementación de las ciencias en la Universidad en 1987. Medalla Isaac Ochoterena del Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología, como reconocimiento a su labor en pro de la educación científica en 1988.
El Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Puebla ha creado la Presea Estatal de Ciencia y Tecnología Luis Rivera Terrazas  para premiar a científicos, investigadores y tecnólogos, en las áreas de ciencia básica, divulgación de la ciencia e investigación aplicada.
No se puede ignorar su actividad paralela de Luis Rivera Terrazas como luchador social, en su militancia en el hoy extinto Partido Comunista Mexicano posiblemente, desde estudiante del Instituto Politécnico Nacional hasta su lamentable fallecimiento en 1989 ocurrido en la ciudad de Puebla.
Hoy publicamos un trabajo de investigación del maestro Luis Rivera Terrazas en tres entregas, hecho para conmemorar el V centenario del nacimiento del astrónomo Nicolás Copérnico editado por la Escuela de Ciencias Físico Matemáticas de la Universidad Autónoma de Puebla.





Nicolás Copérnico
Luis Rivera Terrazas

E1 24 de mayo de 1543 muere Nicolás Copérnico en Frombork, capital de la antigua Warmia, a la edad de los 70 años. En lo alto de la colina que domina la ciudad se encuentra la torre donde Copérnico realizó la mayor parte de sus observaciones y escribió su monumental obra titulada DE, REVOLUTIONIBUS ORBIUM CELESTIUMSOBRE LAS REVOLUCIONES DE LAS ESFERAS CELESTES—. En su lecho de muerte recibe el primer ejemplar de su obra impresa en Alemania y, en ella, junto a sus aportaciones fundamentales a la astronomía se encuentra subyacente el germen de una nueva actitud intelectual que con el transcurso del tiempo florecerá en el método científico de investigación.
Nicolás Copérnico fue un hombre de ciencia. Siendo aún muy joven estudia matemáticas en Cracovia en el año de 1491 y atiende apasionadamente las enseñanzas que sobre astronomía imparte el profesor Albert Brudzewski. En 1493 a la edad de 20 años, sustenta con éxito las pruebas del doctorado, marchando posteriormente a Italia donde inicia sus observaciones astronómicas bajo la dirección de Doménico-María Novarra. En 1499-1500 estudia matemáticas en Roma y, finalmente, recibe en Ferrara el título de doctor en derecho canónico. En 1502, de vuelta en su patria, recibe las órdenes sacerdotales y ocupa un puesto en la Academia de Cracovia. Posteriormente es nombrado canónigo de Frombork en la diócesis de Emerland. Aquí pasará Copérnico el resto de su vida dedicado a sus menesteres eclesiásticos y a la formulación de su teoria.
Es muy posible que en el año de 1507 Copérnico tuviera ya una idea perfectamente clara de su sistema y que, para 1512, este hubiese sido elaborado aún en sus mínimos detalles. Sin embargo, el autor sentía vivamente que enarbolaba la bandera de la rebelión contra el viejo mundo escolástico y que se avecinaba una lucha a muerte entre el dogma y la interpretación científica de la naturaleza. Esta convicción retenía la publicación de su obra ya escrita en 1530. En una carta dirigida al Papa Pablo III expresaba los motivos de su vacilación: Me inclino a creer que  en cuanto se conozca lo que he escrito en esta obra sobre el movimiento de la tierra, todos gritarán ¡A él! ¡Detenedlo! Por esto no me he enamorado de mis ideas hasta el punto de desdeñar todo pensamiento extraño.
Casi tres siglos más tarde el gran matemático alemán Karl Gauss se enfrentará a la misma situación, pues ante el miedo al clamor que levantarían los beocios su obra sobre geometrías no euclidianas había permanecido inédita.
La importancia de la obra de Copérnico sólo puede ser apreciada en sus términos justos si se compara con la teoría cosmológica predominante en los siglos XIV y XV de nuestra era y, sobre todo, si se conocen cuales fueron las ideas directrices que condujeron a dicha concepción del mundo. Por esta razón es necesario hacer una breve reseña histórica de las ideas astronómicas desde la antigüedad hasta la publicación de la obra fundamental de Nicolás Copérnico.
La cosmología medieval- hunde sus raíces en las viejas concepciones de Egipto y Babilonia a través de la cosmología mitológica mosaica pero modificada por las concepciones astronómicas griegas. Se trata de la fusión de dos corrientes culturales a las que el cristianismo medieval no agrega absolutamente nada positivo, a no ser una marcada intransigencia dogmática que prevaleció durante más de diez siglos y, quiérase o no, contribuyó poderosamente al estancamiento de la investigación científica.
Entre las cosmogonías precientíficas de la antigüedad destaca la de Anaximandro —611-547 a. C.—, quien reinterpreta, sobre bases físicas, el modelo cosmogónico babilónico que Hesiodo había incorporado modificándolo, en su teogonía. En la cosmogonía babilónica, así como en la Egipcia, el mito ocupa un lugar predominante. Se trata de una interpretación dramática del mundo en la que se refleja, claramente, la estructura y la experiencia social de estos pueblos. Ciertas ideas sugeridas por la geografía local, ciertos hechos biológicos relacionados a la generación sexual y, sobre todo, los fenómenos ligados a la autoridad política de esos tiempos fueron elevados a una escala cósmica para explicar el génesis y la estructura del mundo. De esta manera resulta un mundo inteligible en términos dramáticos y antropomórficos. Tiamat, el principio femenino, la madre de los dioses, aparece en la mitología babilónica como un dragón monstruoso contra quien combate Marduck, el hijo de Ea. Marduck corta el cuerpo de Tiamat en dos partes para formar el cielo y la tierra.
Aunque Anaximandro elimina a Tiamat y a Marduck, sin embargo, conserva la idea de una unidad primordial de la cual surge, por diferenciación, un mundo ordenado, un cosmos. Esta unidad es lo ilimitado, el apeirón, o sea el nombre con que Anaximandro designa el estado original del que emanan las cosas y la fuente imperecedera de la cual nacerán los mundos sucesivos. El proceso de diferenciación es la separación de los opuestos, cuya mezcla y combinación da origen a la multiplicidad de los cuerpos que constituyen el mundo. Este proceso de separación tiene su contrapartida mitológica en la separación del cielo y de la tierra.
Para Anaximandro los cuerpos celestes son anillos de fuego encerrados en tubos de niebla oscura o aire, siendo visibles sólo a través de ciertos agujeros practicados en los tubos. Los anillos de las estrellas y de los planetas son los más cercanos a la tierra. Fuera de ellos se encuentran los anillos correspondientes a la luna y el sol. En el centro del sistema se halla la tierra, de forma cilíndrica, libremente suspendida por hallarse a igual distancia de todo lo demás.
Después de Anaximandro las teorías cosmológicas se desenvuelven en diferentes direcciones entre las que figuran la pitagórica y la atemista de Demócrito —470-400 a. C.—. En la primera predominan las ideas matemáticas envueltas en una espesa nube mística en torno al concepto de número, mientras que en la segunda se da énfasis a ideas fundamentalmente físicas en torno al concepto de átomo y de sus movimientos. La especulación pitagórica, aunque llevada por un camino equivocado, tuvo la virtud de hacer pensar a la gente en la idea de una tierra esférica.
La cosmología de Platón —427-347 a. C.—, expuesta en el Timeo es un retorno a la mitología, es un intento de reincorporar ideas teológicas, fuertemente impregnadas de pitagorismo, a la concepción del mundo que por entonces se estaba forjando. Platón describe el universo como una esfera distinguiendo entre el espacio superceleste ocupado por las ideas eternas, perfectas e inmutables, y el espacio infraceleste en donde radican las cosas, o sea la región de lo sensible y de lo aparente, de lo imperfecto y mudable. Como un eco del platonismo esta idea aparecerá después en la escolástica para la cual hay un mundo translunar y perfecto y otro sublunar e imperfecto debido al pecado del hombre.
La estructura del universo, vista por Platón, descansa en ocho círculos concéntricos y cercanos unos a otros sobre los cuales se mueve la Luna, el Sol, los planetas —Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno— y las estrellas. La tierra se encuentra en el centro común de los círculos. Hay razones para suponer que Platón sugirió a sus discípulos el problema de explicar los movimientos celestes, mediante una combinación de movimientos circulares o esféricos. Aunque una teoría precisa de esta naturaleza está muy lejos de ajustarse al pensamiento filosófico de Platón es también posible que hubiera deseado establecer un esquema geométrico, simple y armonioso, que explicara los hechos astronómicos observados.
Se puede decir, en cierta forma, que Eudoxio de Cnido —alrededor de 409-356 a. C.—, desarrolló esta sugestión platónica. Eudoxio puede ser considerado como el representativo de la transición entre la astronomía puramente especulativa y la astronomía científica griega. Igual que sus antecesores considera que las estrellas se encuentran sobre una esfera que realiza una revolución diurna alrededor de un eje que pasa por la tierra. Para representar los movimientos de la Luna, del Sol, y .de los planetas recurre a 26 esferas, seis para el Sol y  la Luna y cuatro para cada uno de los planetas; Calipo de Císico —370-300 a. C.—, discípulo  de Eudoxio y amigo de Aristóteles, modificó la estructura celeste de Eudoxio agregando dos esferas para el Sol y la Luna y tres para Venus, Mercurio y Marte, haciendo un total de 34 esferas.
No hay evidencias de que Eudoxio intentara ajustar las dimensiones y los tiempos de revolución de sus esferas para que hubiera una coincidencia exacta con los movimientos celestes observados lo que hace suponer que Eudoxio sólo tenía en mente un modelo puramente cualitativo. Tampoco hay bases para suponer que Eudoxio considerara sus esferas —excepto, tal vez, la de las estrellas— como si fueran cuerpos materiales. Por ser matemático es posible que las considerara solamente como recursos geométricos útiles para describir los complejos movimientos de los cuerpos celestes.
El siguiente paso importante hacia la estructuración de una teoría cosmológica fue dado por Aristóteles —384-322 a. C.—, quien, sin romper del todo con Platón, da una mayor preeminencia a los conceptos físicos —fuertemente influidos por modelos biológicos— descartando las ideas mitológicas anteriores.
La cosmología aristotélica tiene una base física, y también metafísica, que es un antecedente necesario; para la comprensión de su teoría del universo. En primer lugar su teoría de la materia descansa en una división sustancial entre el movimiento circular y el rectilíneo. El primero se distingue por ser perfecto, mientras que el segundo es. Imperfecto por naturaleza. En segundo lugar introduce una idea metafísica, Aristóteles desconocía lo que en lenguaje moderno podemos llamar el principio de la uniformidad de la naturaleza-, según el cual las leyes inferidas en la tierra son aplicables a otras regiones del universo. Para el Estagirita el cielo no sólo es radicalmente diferente de la tierra sino que no es posible hallar una medida común para ellos. Así pues, como los cuatro elementos —aire, tierra, agua y fuego— de los que están hechos todas las cosas sensibles se mueven hacia arriba o hacia abajo, en línea recta, se impone la necesidad de admitir la existencia de un quinto elemento, el éter, que sería la sustancia de los cuerpos celestes los que al moverse en círculos proclaman su naturaleza perfecta. Por otra parte, debido a la ausencia de contradicciones en los cuerpos celestes ellos deben ser eternos, increados e indestructibles, libres de todo cambio y de toda alteración. Por contraste la región sublunar o terrestre es la morada de los cuatro elementos donde prevalecen las transformaciones y los cambios. La tesis aristotélica sobre la eternidad del mundo fue rechazada por la escolástica siendo substituida por la idea de una creación ex nihilio admitiendo, en cambio, la idea de que el universo es espacialmente, finito. Además, Aristóteles, en contraposición a Demócrito, sostuvo que sólo había un universo, esto es, un sólo y único sistema planetario y una sola esfera de estrellas fijas. En este sistema deberían encontrarse contenidos todos los cuerpos materiales existentes. Sostener lo contrario sería oponerse a la teoría física de la materia y el movimiento la cual había sido erigida como una verdad absoluta. Luego la conclusión inevitable es que, habiendo un solo mundo y no pudiendo haber ningún cuerpo más allá de sus confines no hay lugar, ni vacio, ni tiempo hacia afuera de los cielos.
Aristóteles adopta el modelo astronómico de Eudoxio y Calipo dándoles a las esferas una naturaleza material. Lo que para Eudoxio era sólo un recurso geométrico para Aristóteles se convierte en una realidad física. Las esferas son de cristal y se encuentran en contacto unas con otras de modo que pueden transmitir sus propios movimientos, y con objeto de eliminar los efectos perturbadores que el movimiento de una esfera produciría en las otras, Aristóteles se vio obligado a añadir 22 nuevas esferas que sumadas a las 34 anteriores hacen un total 56. Esta mecanización aristotélica del esquema de Eudoxio sólo condujo a una gran confusión, puesto que los conocimientos dinámicos de su época no permitían dar ninguna explicación de la forma como actuaban unas esferas sobre otras. Los grandes astrónomos posteriores, Hiparco y Tolomeo, eliminaron las esferas cristalinas y con ello la confusión regresando a los esquemas puramente geométricas de Eudoxio y Calipo.
La esfera de las estrellas fijas efectúa, en la teoría aristotélica, un incesante movimiento diurno y regular, siendo mantenida en su movimiento por el Primum Mobile eterno. Siguen las esferas de los planetas, del Sol y la Luna, hasta llegar a la tierra esférica, relativamente pequeña, inmóvil y ocupando el centro absoluto del universo.
Esta reseña del pensamiento astronómico antiguo quedaría incompleta si no se hiciera mención de Aristarco de Samos —aproximadamente 310-230 a. C.—, una de las mentes más preclaras de la antigüedad. Su único libro conocido es un tratado SOBRE LAS DIMENSIONES Y DISTANCIAS DEL SOL Y LA LUNA en el cual se encuentran los resultados del primer intento serio de medir dichas distancias. Aunque sus distancias son completamente erróneas —determinó que la distancia de la Tierra al Sol es 18 a 20 veces la distancia Tierra-Luna— su método es correcto debiéndose su equivocación a la poca precisión de sus instrumentos de medida. Este tratado no contiene ninguna hipótesis sobre los movimientos planetarios y lo que sabemos sobre este problema se debe a las referencias hechas por otros escritores, principalmente Arquímedes —287-212 a. C.—. En su libro EL ARENARIO Arquímedes dice que Aristarco de Samos ha publicado el esbozo de cierta hipótesis según la cual el mundo es mucho mayor de lo que se supone, estando el Sol fijo en tanto la Tierra se mueve en torno a él a lo largo del circulo medio del Zodiaco —eclíptica—. Por lo que se refiere a las estrellas Aristarco suponía que éstas se hallaban a tan gran distancia que el movimiento de la Tierra no se manifestaba como un desplazamiento de las estrellas sobre la esfera celeste.
Otra referencia sobre Aristarco se encuentra en el libro de Plutarco llamado SOBRE LA SUPERFICIE EN EL DISCO DE LA LUNA, el cual se desarrolla en forma de diálogo. Uno de los interlocutores afirma hallarse contento por no haber sido acusado de impiedad como lo fue Aristarco de Samos quien, para salvar los fenómenos supone que los cielos están inmóviles y que la tierra se mueve en circulo oblicuo al .mismo tiempo que gira alrededor de su eje. Así pues, debemos aceptar, como un hecho histórico, que Aristarco propuso una teoría heliocéntrica del sistema planetario.
Esta fue, sin duda alguna, una brillante anticipación que desgraciadamente no recibió mucha atención en su tiempo. El pensamiento antiguo continuaba aferrado a concepciones místico-teológicas en el que, además, se destacan con claridad dos actitudes principales. En primer lugar la tendencia a tomar como reales las apariencias sensibles de las cosas y, en segundo, la de establecer proposiciones de carácter absoluto, de verdades eternas e inmutables, obtenidas ya sea por un acto de revelación divina o por un acto de la razón pura. Es asi como los conceptos de arriba y abajo adquieren la categoría de absolutos y algo semejante ocurre con los movimientos de los astros y de los demás cuerpos terrestres. El conocimiento de la naturaleza es deformado con objeto de hacerlo entrar en un molde conceptual prefabricado y la seudo generalización de los hechos concretos es elevada al rango de un método de investigación. Tal era la situación hasta que Copérnico la destruyó de un sólo golpe.





Las manufacturas de Nueva-España, hablando de la platería
La casa del apartado*
Alejandro de Humboldt
Parte segunda última

La casa del apartado, en la cual se hace la separacion del oro y de la plata proveniente de las barras de plata aurífera, fué en otro tiempo propiedad de la familia del marques de Fagoaga. Este importante establecimiento no se reunió á la corona hasta el año de 1779. El edificio es muy pequeño y antiguo: en estos últimos tiempos se ha reedificado de nuevo en parte, obra que ha costado al gobierno mas que si se hubiese hecho una casa de nueva planta, fuera del centro de la ciudad, donde pudiesen dirijirse mejor los vapores ácidos. Varias personas que tienen interés en que los talleres del apartado permanezcan en el sitio actual, pretenden que los vapores ácido-nitrosos que se esparcen en un cuartel de los mas poblados de la ciudad, son útiles para descomponer los miasmas que se levantan de los lagos y pantanos inmediatos. Estas ideas han encontrado, apoyo desde que se han puesto en práctica las fumigaciones ácidas en los hospitales de la Habana y de Veracruz.
La casa del apartado tiene tres especies de oficinas, destinadas la 1a para fabricar vidrio; la 2a para preparar el ácido nítrico; y la 3a para apartar el oro y la plata. Los procederes que estan en práctica en estos diversos talleres, son tan imperfectos como la construccion de los hornos de vídrio, y de los hornillos que se emplean para la confeccion de las retortas, y para la destilacion del agua-fuerte. La pasteladura del vidrio se compone de 0,46 de cuarzo que se saca de las vetas de Tlalpujahua, y de 0,54 de sosa, que los indios de Jaltocan y del Peñol sacan de la incìneracion del sesuvium portulacastrum, de varias especies nuevas de chenopodium, de atriplex y de gratiola, que se hallarán descritas en la Flora Megicana de los señores Sessé y Cervantes , y del salsola soda de Europa que se cultiva en el valle de Mégico, ya para comerlo como legumbre, ya para reducirlo á ceniza. Esta sosa de Jaltocan tiene mezcla de mucho sulfato de potasa y de cal; de suerte que el carbonato de sosa que se encuentra en eflorescencia en los terrenos arcillosos, casi en todas partes, seria mucho mas á proposito para hacer el vidrio. La pasteladura no se derrite en vasijas de arcilla como en Europa, sino en crisoles de una roca porfirítica muy refractaria, que sacan de una cantera vecina de Pachuca. En los hornos de vidrio se gastan mas de 2000 pesos al año en leña: cada crisol cuesta á la fábrica un real de plata , y anualmente se quiebran mas de 50,000.
El ácido nítrico de que se sirven para el apartado, se hace descomponiendo salitre bruto por medio de una tierra vitriólica llamada —colpa—, que contiene una composicion de alúmina, de sulfato de hierro , y de oxido de hierro rojo. Esta colpa viene de las inmediaciones de Tula, en donde se beneficia una mina á expensas del estanco real de tintes y colores. La fábrica real de pólvoras surte á la casa del apartado con el salitre de primera cochura. En cada retorta se ponen ocho libras de colpa y otras tantas de nitrato de potasa sin purificar: la destilacion dura de 34 á 40 horas. Los hornos son redondos y no tienen regillas. El ácido nítrico que resulta de la descomposicion del salitre sobrecargado de muriato, necesariamente contiene mucho ácido muriático, que se quita añadiendo nitrato de plata. No es dificil juzgar la enorme cantidad de muriato de plata que se obtiene en aquel establecimiento, si se tiene presente que alli se purifica una cantidad de ácido nítrico suficiente para hacer el apartado de siete mil marcos de oro al año. El muriato de plata se descompone por medio del fuego, derritiéndolo con granalla de plomo. No hay duda en que para la destilacion del agua fuerte, seria mas provechoso emplear salitre refinado en lugar del de primera cochura. Hasta ahora se ha seguido el método lento y penoso de purificar el ácido con el nitrato de plata, porque la casa del apartado está obligada á comprar el salitre á la fábrica real de pólvoras y salitres, que no quiere dar el refinado a menos de veinte y cinco pesos el quintal.
El apartado del oro y la plata reducidos á granalla para multiplicar los puntos de contacto, se hace con retortas de vidrio, colocadas en largas hileras sobre cercos de hornillos de cinco a seis metros de largo. Estos hornillos no se calientan con un mismo fuego, sino que cada dos ó tres matrazos forman, digámoslo así, un horno separado. El oro que queda al fondo del matráz se convierte en barras de cincuenta marcos, al paso que el nitrato de plata se descompone con el fuego durante la destilacion en las retortas. Esta destilacion con la cual se vuelve a ganar el ácido nítrico, se hace tambien en un hornillo, y dura de 84 á 90 horas. Para sacar la plata reducida á cristales, es menester quebrar las retortas; porque si bien podrian estas conservarse, si se precipitase la plata por medio del cobre, tendria no obstante que hacerse otra operacion para descomponer el nitrato de cobre, que reemplazaria el de plata. En Mégico se calcula por gastos de apartado de dos a tres reales de plata por cada marco de oro.
Parece muy estraño el ver que no se dá ocupacion en la casa de moneda, ni en la del apartado á los alumnos de la escuela de minas; sin embargo estos dos grandes establecimientos deben esperar reformas útiles, aprovechándose de los adelantamientos de la mecánica y de la quimica. Ademas, la casa de la moneda está en un cuartel de la ciudad, en donde seria facil valerse del agua corriente para mover los cilindros por medio de ruedas hidráulicas. Todas las máquinas estan muy distantes de la perfeccion que recientemente han adquirido en Inglaterra y Francia. Las mejoras producirán tanto mayores beneficios, cuanto es enorme la cantidad de oro y plata que allí se laborea; pues los pesos que se acuñan en Mégico, se pueden considerar como las materias primeras que dan ocupacion á la mayor parte de las fábricas de moneda de Europa.
En Mágico, no solo se han perfeccionado las obras de plateria de que ya hemos hablado, sino que tambien se han hecho progresos visibles en otros ramos de industria que dependen del lujo y de la riqueza. Modernamente se han fabricado candeleros y otros adornos de bronce dorado, de mucho valor, para la nueva catedral de la Puebla, cuyo obispo tiene mas de 110,000 pesos de renta, Aunque los coches mas elegantes que se ven en Mégico y en Santa Fe de Bogota, á 2300 y 2700 metros de altura sobre el nivel del mar, se mandan llevar de Londres, tambien se construyen bastante buenos en Nueva España. Los ebanistas hacen muebles, bellos en su forma, y por el color y pulido de las maderas que sacan de la region equinoccial vecina de las costas, principalmente de los bosques de Orizaba , de San Blas y de Colima. Es digno de nota leer en la gazeta de Mégico4 , que hasta en las provincias internas, en Durango, a 200 leguas al norte de la capital, se fabrican claves y pianos. Los indigenas tienen una paciencia infatigable para las obritas de chucherias de madera, hueso y cera. En un país en donde la vegetacion ofrece las mas preciosas producciones, en donde el artesano puede escoger á su placer las variedades de color, y de figura, entre las raices, las prolongaciones medulares de la madera y los huesos de las frutas, podrian estas obrillas de los indios, ser algun dia un articulo muy util de exportacion para Europa. Es bien sabido que este género de industria produce sumas considerables á los habitantes de Nuremberg, y á los pueblos montañeses de Berchtolsgaden y del Tirol, á pesar de que no pueden emplear para hacer cajas, cucharas y juguetes de niños sino las maderas de pino, cerezo, y nogal. Los americanos de los Estados Unidos envian á la isla de Cuba y á otras de las Antillas, considerables cargamentos de muebles, cuyas maderas salen en gran parte de las colonias españolas; y este ramo de industria pasará a los megicános, luego que, excitados por una noble emulación, empiecen á aprovecharse de las producciones de su proprio suelo.

Gazeta de Mégico, t. V, p. 36.

*El título es de la revista bulevar, tomado del libro, Ensayo Político sobre el Reino de la Nueva España, Alejandro de Humboldt, edición París, 1822, Tomo IV, págs. 24-37, edición facsimilar México, 1985, respetando su ortografía original.





bulevar. Aniversario 29

Nicolás Dávila Peralta

En el año de 1989, primero del gobierno de Carlos Salinas de Gortari, se oficializó el ingreso de México a la política de globalización neoliberal, consolidando así los pasos que en ese sentido dio la administración de Miguel de la Madrid Hurtado, heredera del dispendio lopezportillista.
En este sentido, el neoliberalismo que Salinas quiso ocultar bajo el absurdo título de liberalismo social, se orientó hacia el adelgazamiento del Estado, la entrega del control de la economía a las leyes del mercado y el ingreso de México al sistema de una globalización que no solo es económica, sino también política, social y, en consecuencia, cultural.
El discurso oficial justificó las medidas neoliberales: venta de empresas estratégicas del estado, firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, reformas a las normas constitucionales en materias laboral y agraria, etcétera, con las banderas de la libertad, el desarrollo y la competitividad.
Libertad de mercado que rompió con las atribuciones del Estado sobre la economía, pero también libertad de acumulación de capital, bajo la falsa premisa de primero generar riqueza para después distribuirla.
Desarrollo entendido como apertura a capitales foráneos, aumento de la carga impositiva, control de salarios y de inflación para mantener el equilibrio macroeconómico, privatización de la obra pública y de la educación.
Competitividad sustentada en las leyes del mercado, de tal modo que cualquier actividad humana se mida en términos de productividad capitalista, incluidas el arte, la cultura e incluso la investigación científica.
De este modo, quienes dedican su vida a la creación y difusión del conocimiento han visto condicionados los apoyos institucionales a la aportación que pudiesen hacer al crecimiento del capital, descuidando la investigación pura y marginando la correspondiente a las ciencias sociales y las humanidades.
Las universidades públicas han sido obligadas a buscar recursos propios ante la disminución de financiamientos gubernamentales; el trabajo se ha medido en términos de productividad, entendida como aportación a la acumulación de capital. , Se ha disminuido considerablemente el apoyo a las ciencias sociales, a las humanidades, a las artes y a la cultura popular e indígena, por considerar que estas áreas del quehacer humano están lejos de responder a los criterios de libertad —entendida como libre mercado—, desarrollo y competitividad.
Como lo señala el doctor Jaime Ornelas, el neoliberalismo reduce la cultura a lo que genera lucro y se manifiesta apolítico.
Los resultados de estos 36 años de política neoliberal —contando desde el sexenio de Miguel de la Madrid— están a la vista, y no es objeto de este comentario enumerarlos.
Es en este contexto en el que nace una expresión que va más allá del trabajo periodístico, para ubicarse como un referente de la ciencia y la cultura en la región Puebla-Tlaxcala.
Así, en contracorriente con los criterios neoliberales de libertad de mercado, desarrollo como acumulación de la riqueza y competitividad para el crecimiento del capital, nació bulevar, una revista singular por su contenido, sus colaboradores y la libertad de pensamiento y desvinculación de los condicionamientos oficiales, durante estos 29 años de existencia.
bulevar es una puerta abierta para científicos sociales, humanistas, literatos; pero también una ventana que permite asomarnos a toda la riqueza histórica y cultural de nuestros pueblos originarios.
Es, asimismo, un foro de defensa del patrimonio histórico y cultural de Puebla y Tlaxcala, frente a gobiernos que, pasando por encima de la historia, de la riqueza arquitectónica, del patrimonio intangible, buscan una falsa modernización fundada únicamente en la ostentación, a costa de la destrucción de la riqueza histórica, arquitectónica y cultural de nuestras ciudades.
Esta revista, hoy transformada en un blog en respuesta a las nuevas tecnologías de la comunicación, ha mantenido en estos 29 años, su libertad frente a las estructuras de poder. Libre en su expresión, nunca se ha condicionado a las exigencias ni del capital privado ni de los gobiernos en turno.
Esta libertad es la que le da un valor muy especial entre las revistas culturales no solo de la región, sino del país.
Es también esta libertad la que ha convocado a plumas brillantes de historiadores, antropólogos, arqueólogos, arquitectos, politólogos, periodistas, escritores y profesionales de la fotografía, entre muchos otros, a enriquecer en forma desinteresada sus páginas con sus conocimientos, sus investigaciones, sus creaciones literarias, la belleza y oportunidad de sus imágenes, para hacer de bulevar una revista libre para cumplir fielmente su compromiso con la ciencia, el arte y la cultura de nuestros pueblos.
Mi felicitación para su director y fundador, José Luis Naval Cid de León, por esa férrea voluntad de mantener viva y actual esta revista que yo considero una voz necesaria, en estos tiempos en que la cultura quiere medirse con los criterios inicuos del capitalismo.






Total de autores 115, artículos publicados 352
bulevar en los cuatro primeros años

Zaid Lagunas Rodríguez

A la distancia de 29 años de vida de la revista bulevar, me surgió la curiosidad de saber quiénes contribuyeron con artículos en sus primeros cuatro años —julio de 1990 a julio de 1994—, esto se debió a que considero importante dar a conocer las aportaciones que han hecho a la ciencia, cultura, historia, antropología, literatura y otros aspectos del conocimiento tanto científico como popular, de muchos estudiosos e inquietos poblanos, tlaxcaltecas y de otras latitudes.
Por ahora no me fue posible incluir el título de los trabajos publicados, por lo cual ofrezco una disculpa. Realizar un índice por autores y temas tratados, es una tarea que se debe hacer, pues reflejaría el aporte que autores y revista han hecho, desde su fundación, a la cultura no únicamente de Puebla y Tlaxcala, sino de otras regiones de nuestro país. Este ejercicio reflejaría, además, el esfuerzo que durante todos estos años ha realizado el equipo editorial y nuestro gran amigo José Luis Naval Cid de León que lo preside.
Para tener una idea del número de autores en esos cuatro primeros años, realicé un listado por año, número y mes. Un primer dato que se aprecia es que el número de autores en cada número es variable, pero éste aumenta con forme avanza el tiempo, al igual que la extensión de los artículos. Así se tiene que, en el número 1, en los meses de julio y agosto de 1990 (Año I), publicaron 4 y 6 autores, respectivamente, mientras que,  en los meses de septiembre a octubre-noviembre subió a 8. En el año de 1991 (Año II), el número de autores varió de 6 en los meses de abril y septiembre a 10 en el de noviembre, en tanto que en los meses de  junio y julio el número fue de 7 para cada uno de ellos. En 1992 (Año III), hubo un aumento significativo, el menor número de autores es de 8 en enero y el mayor de 16 en septiembre; mientras que en los siguientes meses los autores se ordenan progresivamente: junio (9), noviembre (10), abril (11), octubre (12) julio (13) y agosto (14). En 1993 (año IV), el menor es de 8(junio) y el mayor de 12 (septiembre), el resto se distribuye de la siguiente manera: enero y mayo (9 cada uno), febrero,abril y diciembre (10), julio, agosto y noviembre (11). Por último, en 1994 (Año V), el menor es de 7 (junio) y el mayor de 11, el cual se mantiene en los meses de abril, mayo y julio; enero y febrero (9).
Hay otras cuestiones de interés que se evidencian al relacionar el número de autores con el número de artículos publicados (Cuadro 2). El total de autores que contribuyeron durante los cuatro primeros años en que se publicó la revista fue de 115, los cuales produjeron 352 artículos, lo que nos da un promedio de 3.06 artículos por autor, en el lapso considerado; algo más que se evidencia es que, si se divide el número de artículos entre los cuatro años, se obtiene un promedio de 88 artículos por año, todo lo cual muestra una gran producción intelectual y el esfuerzo de los autores al dedicar parte de su tiempo a escribir uno o más artículos. Éstos, desde luego, varían de extensión, pueden comprender de una o dos páginas de la revista, hasta cuatro o cinco. Por otra parte, se debe decir que la mayoría de los autores realizaron un único artículo, otros 10, 12 o 14; sin embargo, los hay que escribieron entre 20 y 21, o bien, hay artículos que fueron escritos por dos o más autores.
El número de artículos no es exactamente el que se consigna, dado que la revista incluye artículos no firmados, por otra parte, tampoco se consideró la parte Editorial, si así hubiera sido, el número de artículos subiría. Por otra parte, los hay cuyos autores no se consignan en el índice, pero que sí fueron firmados; éstos si se incluyeron en la estadística realizada.
La revista como se ha mencionado, nació en julio de 1990, después de una gestación de algunos años, esto es, vio la luz en la última decena del siglo XX, y continuó ya renovada, mediante otro nuevo parto que la adentró en la tecnología del siglo XXI, mediante su publicación electrónica, con lo cual se proyectó a una dimensión que podríamos decir universal, esto es se volvió ecuménica.
Otros datos
Incluye noticias diversas de las cuales no se pudo saber quién las escribió. Las ilustraciones son en ciertos casos obras pictóricas del propio José Luis. Las Fotografías son principalmente de: Alberto Luyando, Everardo Rivera, Abraham Paredes, Maru Pizaño, KatinGewald, aunque varía un poco en cada número. De manera esporádica, las de: Javier González, Ángela Arziniaga, Madeline Mollet Humm, Margarito Santa Cruz, Uta Eisenreich, Rufino Vázquez Piedra, Seth Olaff, Oscar del Ángel Mendoza, Zaid Lagunas Rodríguez, Silvia Millán, Ismael Morales, Alejandro Arenas, Lilia Martínez, Pablo Loreto.
La sección Puebla la bonita, inició en el número 3 —septiembre de 1990—, no se dice quien la escribía, pero supongo que es alguno de los editores de la revista. Hay un caso, si no me equivoco, que fue escrita por Eva Araceli Suárez. Puebla la inexistente, principió en el No. 11 de noviembre de 1991, algunos autores, como Hugo Leicht, lo firman, y Ajonjolí de todos los moles Ana María Huerta.
Por último quiero repetir las palabras de ese gran escritor, dramaturgo y amigo que fue el maestro Héctor Azar, al cumplir bulevar su segundo año de vida:
Tal es el caso de bulevar, debida a la devoción casi heroica de José Luis Naval, quien armado con la fuerza de su voluntad comunicadora nos viene ofreciendo las imágenes de la Puebla intemporal, motoliniana, palafoxiana y zaragozina, con el empeño y ahínco de su alta profesionalidad literaria.
Creo sinceramente que con estas palabras, el maestro Héctor Azar, retrató a la perfección a nuestro querido amigo José Luis Naval Cid de León.
¡En hora buena José Luis!

Agosto 17 de 2018



México 1968
Desde la lejanía del tiempo

José Luis Naval*

En recuerdo de Joel y Enrique y de todos aquellos que quisieron y desean cambiar la sociedad y la vida con un impulso lleno de generosidad y valentía.

En los años limítrofes con el tercer milenio y a la distancia de la trigésima década del 68 mexicano, repasamos algunos hechos que parecen importantes no sólo para ese tiempo, si no para los días de hoy. Para apreciar mejor aquel año, destacamos en primer lugar el carácter independiente, de rompimiento, que cientos de miles de jóvenes estudiantes, obreros, profesionistas, mujeres y hombres hicieron con el sistema político; también es necesario estimar en mucho que toda esa actividad política se producía en iniciativas que surgían de la base, espontáneamente, dándole su signo democrático a las jomadas de aquellos días.
En ellas reflejaba su alto nivel de conciencia en la lucha por un cambio que se dio en los meses de julio a octubre, principalmente en la ciudad de México. 1968 fue definitivo para todas las tendencias, partidos y organizaciones políticas que fueron puestas en tensión y algunas de ellas saltaron hechas añicos por la actividad sistematizada de miles de seres que, activamente, participaban por caminos inéditos de lucha independiente por la democracia y la libertad, encontrando formas nuevas de hacerse escuchar, donde los massmedia están monopolizados, domesticados y corrompidos por el gobierno y su partido único de Estado.
Ese año crucial para la sociedad mexicana tiene principio en la Marcha Estudiantil por la Ruta de la Libertad, organizada por la Confederación Nacional de Estudiantes Democráticos —CNED—, y la Juventud Comunista —JC—, marcha que fue disuelta por el Ejército Federal en la ciudad de Salamanca, Gto. y que continuaría en julio con la sangrienta represión del día 26, el mismo mes concluye con el basukazo del Ejército contra la Preparatoria no. 3 en el centro de la capital.
El gobierno, encabezado por Gustavo Díaz Ordaz —GDO— manejaba, como es característico de los regímenes priístas, un doble discurso. A principio del año, es recibido en Palacio Nacional por GDO el Embajador vietnamita en Cuba, en mayo se entrevistó con el Presidium del Comité Central del PCM, como un encuentro saludable para la democracia, después del basukazo, en Guadalajara, pronuncia un discurso donde deja tendida la mano a los estudiantes, que para entonces tenían claro el rasgo distintivo dictatorial y reaccionario del sistema. La lucha estudiantil en respuesta, emprendía acciones defensivas, en ese momento ya revolucionarias.
Acciones de lucha como estas habían marcado todo lo que ocurría en el siglo a los países del tercer mundo y coloniales, es decir, la periferia de los centros de poder. Se habla del 68 mexicano, porque aparecieron acciones revolucionarias en ese año en el Mundo Industrial, neocapitalista o neoliberal, a la vez que en el neosocialista. Alemania, Italia, Holanda, Inglaterra, los Estados Unidos, son sacudidos por los jóvenes revolucionarios que enarbolan banderas rojas y negras, sobre todo en Francia. El Paris de mayo está engallado con barricadas, con los adoquines de la esperanza y con una poderosa Huelga General. En esta efervescencia revolucionaria, los obreros rechazan los acuerdos logrados por la CGT con Pompidou... y los trabajadores están dispuestos a ir hasta el final, a la revolución. En Polonia, Checoslovaquia, Yugoslavia, sus jóvenes protagonizan acciones revolucionarias por la democracia y la libertad.
En Puebla, al final de los años cincuenta y principios de los sesenta, inician los jóvenes estudiantes una larga lucha por la Reforma Universitaria, en medio de una sociedad de poder, profundamente reaccionaria y sumida en el atraso y la crisis. El año de 1964, los estudiantes salen al encuentro solidario, de un fuerte movimiento dirigido por la Central Campesina Independiente —CCI—, Central organizada por el PCM, en lucha contra un general y gobernador despótico y arbitrario que genera en su contra un poderoso movimiento popular-estudiantil-campesino, que finaliza con la caída del gobernador y significa un avance importante para los estudiantes que luchan por la Reforma Universitaria. Los jóvenes en los años de 1966-67, logran derrotar una embestida instrumentada por la derecha y el gobierno desde su lado izquierdo, tendiente a frustrar la Reforma en el seno estudiantil. Así, los movimientos populares y campesinos de la región de Puebla Tlaxcala encuentran un bastión importante en los universitarios antes de la crisis del 68.
Regresemos a la ciudad de México, poco antes del 2 de octubre para recordar que el ataque feroz de GDO a las masas estudiantiles echa abajo el mito, para la inmensa mayoría de la población, de la democracia mexicana en las palabras de Pedro Aspe genial. El gobierno califica, y en aquella época tampoco era novedad, de hechos delictuosos todas las acciones estudiantiles de julio a septiembre, la prensa, la radio y la televisión amplifican este criterio que incluye a Lombardo Toledano y toda la camarilla de políticos oficiales al igual que la iniciativa privada, adosado naturalmente con un despreciable anticomunismo de guerra fría.
La actividad estudiantil, la de estudiar, se detuvo y a cambio los centros estudiantiles se convirtieron en un seminario permanente y público donde el objeto de estudio y reflexión fue el propio país, la sensación de explosión libertaria, la exaltación de la imaginación, de humor juvenil y de la participación en el exceso de la locura de producir el cambio y estar en el movimiento más formidable de esos últimos 50 años. Y desde la lejanía del tiempo, en el hecho de haber construido en la marcha, un organismo democrático y colectivo que ha sentado el precedente histórico en nuestro país de una nueva forma de dirección: El Consejo Nacional de Huelga.
El movimiento estudiantil se había desbordado, su poderosa voz retumba en las calles de la gran capital: diálogo público, del otro lado GDO manifestaba serias amenazas al estudiantado y por supuesto en sus planes no estaba el diálogo, por el contrario, la matanza y el exterminio del oponente. El mismo trazo que hoy repite el sistema contra el movimiento zapatista y la oposición.
El 13 de septiembre, la capital y el país son conmovidos con la manifestación que más importancia política tuvo en el 68. Una enorme marcha que avanza hacia la Plaza ¿un millón más...?, no importa cuántos fueron a la Gran Marcha del Silencio de aquel 13 de septiembre. México comprendía y resumía su historia.
Enrique Cabrera vio las bengalas en el cielo, ante el tiroteo se arroja al suelo y se impulsa irresistiblemente hacia una hilera de carros estacionados, por debajo de ellos se arrastra junto con otros estudiantes en dirección de una salida de la Plaza, esperan la noche y en el silencio deciden salir, sólo para caer ante el cerco de militares y ser aprehendidos. Joel Arriaga es tomado preso en Puebla el 3 de octubre al salir de la Escuela Secundaria Vespertina Hermanos Serdán donde impartía clases, y es conducido a Lecumberri.
Después del 2 de octubre en un muro de la ciudad de México apareció esta pinta: ¡MASACRES! peligro permanente en México.

* José Luis Naval fue el Primer Secretario del Comité Estatal del PCM de 1964 a 1971, entró en disidencia con el Comité Central en ese año.




De la semilla a la Tortilla 

Adelita San Vicente Tello

Algo tan esencial para la existencia humana como son los alimentos se han convertido en uno de sus principales motores para la obtención de ganancia en el sistema económico bajo el cual vivimos. Los nuevos colonialismos del capital muestran cómo las empresas se apropian y colonizan los sectores básicos de los cuales depende la reproducción de la humanidad. Hoy los alimentos se han convertido en una mercancía muy lejana a su función esencial de nutrirnos.
En consecuencia, en México desde los años 80 del siglo pasado se impuso un modelo de sustitución de importaciones que priorizó la producción para el mercado internacional y decidió importar los alimentos básicos. Este modelo llevó a una situación de exclusión y división entre los productores rurales y de control de la alimentación de toda la población. Las consecuencias, tanto en el campo como en nuestra mesa, han sido nefastas; el resumen es: hambre, obesidad, migración y violencia. En tanto, grandes empresas trasnacionales extranjeras y mexicanas se benefician del modelo y reportan constantemente incremento en sus ganancias.
La transformación que se propone el próximo gobierno deberá modificar el modelo impuesto para garantizar el derecho universal a la alimentación, es decir, el que toda persona tiene, a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad y que será, como lo señala el artículo 27 de la Constitución, mediante El desarrollo rural integral y sustentable (…) que el Estado garantice el abasto suficiente y oportuno de los alimentos básicos que la ley establezca. Es ineludible actuar frente a la grave crisis alimentaria que se sufre en México y acotar el gran poder de las empresas que han colonizado desde nuestro paladar hasta nuestra identidad, desde la semilla a la tortilla y atentan contra nuestra salud.
El Plan Nacional de Desarrollo es el instrumento en donde habrán de plantearse las políticas que se impulsarán para que el sistema agroalimentario cumpla con este derecho. Existen suficientes propuestas bien fundamentadas para construir este instrumento legal de manera participativa e incluyente, formulando los programas sectoriales de los cuales se desprenderán los presupuestos necesarios para cumplir con los objetivos.
La gran tarea que se enfrenta atraviesa múltiples sectores y atenta contra poderosos intereses. El modelo agroexportador tiene un gran costo en términos financieros, ambientales y en detrimento de la siembra de alimentos básicos. Este sector ha llegado a recibir algunos años hasta la mitad de los subsidios, en tanto que la agricultura de pequeña escala recibe mínimos apoyos para la producción. No obstante, 39 por ciento de los alimentos que consumimos se genera en la agricultura de pequeña escala. Si importamos la mitad de los alimentos que consumimos —considerando que 30 por ciento del maíz que consumimos se importa, así como 60 por ciento del trigo y 80 por ciento del arroz—. A grandes rasgos, sólo 11 por ciento de los alimentos se produce por la agricultura industrializada. En este sentido, será necesario alinear los subsidios productivos a cada sector de manera proporcional con el propósito de cumplir con el derecho a la alimentación.
Por otra parte, es central reconocer que la producción campesina de pequeña escala ha acumulado por generaciones un amplio conocimiento sobre la agricultura y las extremas condiciones del país que, además de permitir contender contra el cambio climático, mantiene la amplia diversidad biocultural de la que gozamos en México. Este bien inconmensurable, más que ser una riqueza expropiable, debería servir para apoyar a la población nacional.
Esencial será discutir la investigación necesaria, que más que incrementar la productividad y de buscar innovaciones tecnológicas, como lo ha planteado quien ha sido designado como posible secretario de Agricultura, será necesaria investigación agroecológica que establezca un diálogo de saberes entre ciencia y conocimiento campesino para mejorar las condiciones de producción. Por ello, se requiere en el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales y Agropecuarias a una persona con experiencia de trabajo en el sector de la producción de pequeña escala, capaz de reconocer su amplio conocimiento para incorporarlo a los planes de investigación. En esta línea será central retomar la vocación de servicio de agrónomos y veterinarios en campo.
Resarcir la enorme deuda que se tiene con la población del campo es una tarea inmediata, aceptar que más allá de una agricultura de subsistencia que contiene a los pobres estamos ante campesinos con amplios conocimientos que han mantenido nuestra alimentación de manera sana y diversa, conservan la biodiversidad y los recursos naturales, será la base del cambio que requerimos.

*Artículo publicado originalmente en el periódico mexicano La Jornada.





La diosa del agua en la región del antiguo Huexotzinco

Rosalba Delgadillo Torres

El presente trabajo trata, a partir del análisis iconográfico de una interesante escultura con una representación humana, identificar al personaje ahí esculpido. La pieza forma parte de una colección privada que a través del Centro INAH Puebla se registró.
La escultura se localizó en el poblado de San Miguel Tianguizolco, al este de la cabecera del municipio de Huejotzingo, en la falda oriente de la Iztaccihuatl, estado de Puebla, lugar donde se llevaba a cabo el mercado en tiempos prehispánicos.
Se trata de una escultura femenina, los rasgos faciales apenas han sido esbozados; viste huipil hasta los tobillos; una capa o quezquemetl con diseños de triángulos; un tocado rectangular y, orejeras. En la parte superior de la cabeza se observa una oquedad de casi 5 cm de profundidad de forma rectangular, de la cual desconocemos su función. En la parte posterior se ve un borde que angosta la escultura, para separar el cuerpo de las piernas El trabajo de esculpido es muy tosco o estaba en proceso de elaboración. Mide 40 cm de alto por 20 de ancho y 13.5 de espesor. La materia prima es roca volcánica de tono gris, probablemente andesita, seguramente proveniente de los volcanes cercanos.
A pesar de que el trabajo escultórico muestra pocos detalles y cuidado, éstos nos permiten tratar de identificarla con una representación de Chalchiuhtlicue, la de la falda de jade, compañera de Tláloc y diosa de las aguas terrestres, de las aguas que fluyen y de las que se mueven. También hay que agregar que Chalchiuhtlicue era diosa de los mantenimientos, nutría a los seres humanos para que pudiesen vivir y multiplicarse, de ahí que también se le asocie con Mayahuel, diosa de los bastimentos.
Los tlaxcaltecas la llamaban Matlalcueye, la de las faldas azules y habitaba en la montaña que lleva su nombre, ya que de sus faldas boscosas brota el agua.
En otro trabajo,el cual intitulamos La Matlalcueye, una escultura de la diosa del agua en la laguna de Acuitlapilco, Tlaxcala, dimos a conocer un alto-relieve que se localiza en la parte posterior del templo de la población de San Sebastián Atlahapa, en el estado de Tlaxcala, la cual identificamos con esta diosa.
La región del valle poblano-tlaxcalteca fue una unidad cultural como lo mostraron los trabajos arqueológicos realizados en la década de los años setenta y que estuvieron coordinados por el Arqueólogo Ángel García Cook.
A lo largo de siglos, el área estuvo habitada desde el periodo Formativo o Preclásico, gracias a los ríos con caudales todo el año que bajaban por las barrancas de las altas montañas, brindando la posibilidad de desarrollar poblados permanentes, como lo demostró la ciudad teotihuacana que habitó el área que ocupa actualmente el aeropuerto internacional, la cual debió desarrollarse entre los años 200 y 650 de nuestra era.
A la llegada de los españoles el señorío de Huexotzinco estaba emparentado y era aliado a los señoríos tlaxcaltecas, incluso tenían un gran adoratorio a Camaxtli, dios principal de ellos. Por esa razón, no resultaría raro que la escultura representara a la diosa del agua tlaxcalteca.
No podemos saber más acerca del origen y cronología de la escultura ya que desconocemos su ubicación exacta así como el contexto cultural en que se elaboró, pero es muy probable que la pieza haya sido realizada después del año 1,100 de nuestra era.